viernes, 25 de junio de 2021

 No me gusta el silencio de las madrugadas por qué te ponen a pensar, por eso prefiero escribir, porque a esta hora no tengo quien me escuche.


Hoy tuve un gran día, y aunque me sentía fatal por allá en un rinconcito del alma, supe controlarlo. 

He encontrado maneras para no pensar en cometer una tragedia otra vez: Hoy me levanté y desayuné rico, disfrute cada sorbito del café, también organice mi espacio y agradeci al cielo por seguir viva. Luego me puse linda, me planche el cabello, me puse mi perfume favorito y un labial rojo divino y me sentí hermosa por primera vez después de mucho tiempo. Salí sola a caminar y sentarme en el parque, solo ver a la gente pasar y pensar que cada personita tiene un universo dentro, luego se me sentó al lado un hombre (26 años aproximadamente), y hablamos un rato y luego se marchó (antes yo no hubiese podido entablar una conversación con un desconocido). 

Luego llegué a casa, dibuje mientras escuchaba la música que me gusta, practique piano y luego me encerré a mi cuarto a bailar, si, ¡a bailar! jajajaja. 

Y así fue mi día, hoy me sentí viva y aunque toda esta rutina no calmó mi tristeza y ansiedad totalmente, al menos me ayudó a que no doliera tanto en el corazon, fue el tónico que debo seguir usando para curar el alma. Nunca me había sentido tan bien pasando tiempo conmigo misma, sin nadie al lado, puedo hacer de todo esto no algo doloroso si no hermoso. La soledad con una misma podría ser todo lo que necesitaba.

Debo pensar más en mi, en mi futuro, soy la única que puede salvarme. Todos pueden fallarme menos yo.

martes, 8 de junio de 2021

un día como hoy

 Hace unos días siento que la vida me consume.

En los días como hoy por ejemplo, pensé que no seguiría más aquí, que no podría.

En uno de mis ataques de ansiedad hoy me lastime la muñeca (hace poco más de un año no lo hacía de esta manera), en un día como hoy no podía respirar bien y sentía una presión en el pecho, me sentía pequeñita y que en cualquier momento desaparecería.

En un día como hoy, me senté media hora en el piso del baño pensando si valía la pena seguir. Hace dos noches estuve a punto de tomar más pastillas de las que debería,ahora no puedo dormir.

En un día como hoy espero que sea diferente el próximo y espero ser feliz.

En un día como hoy, espero no tenerle miedo a la vida y cometer una locura, yo quiero vivir, pero no así.

Quiero seguir estudiando para ser algún día médica¿porque gastaría tantos años de mi vida sabiendo que los podría usar para "vivir más"?. La respuesta es clara, quiero ayudar a alguien a tener esperanza, y pensar que ese alguien podría ser mi madre y pensar que ese "alguien" es la felicidad de alguna familia , de alguna esposa, de algún hijo, de algún hermano... y pensar que puedo ayudarlo a sentirse mejor. ¿Acaso eso no es vida?. Mas que la vida  y aprendizajes individual, también debemos ayudar al otro un poco.

Un día como hoy quiero luchar un poco más por eso,  para que haya más felicidades que tragedias, ayudar a que haya esperanza, así sentiría que no viví mi vida siendo tan egoísta y orgullosa y que pensé un poco en los demás, que no Viví en vano. Vivir también es compartir, pero no me refiero a lo material, me refiero a las experiencias en la vida.

Un día como hoy no se si llegaré a ello, si mis emociones me ganarán la batalla algún día.

Si este fuese nuestro último día ¿habremos logrado todo lo que hemos querido?, quiero verme en 10 años y ver que cumplí todo lo que quise, así sea ayudar a una sola alma a tener esperanza.

Si no lo logro, ¿Vivirias feliz por mi y vivirias de las forma más jodidamente maravillosa?. 

Prefiero escribir mis pensamientos que contarlos, las letras son más pacientes que las personas. Una página en blanco jamás se cansaría de ser escrita.


miércoles, 2 de junio de 2021

 Hace poco me di cuenta que desde hace mucho me habían dado el regalo más valioso y que me duraría toda la vida. 

Me regalaron a aprender a tener la convicción y vivir los instantes. Mi hermano me enseñó a ver desde pequeña la gran vida que había incluso desde lo más diminuto: ver como las hormigas pasaban, ver las estrellas en la noche, ser felices sentados en el andén de la casa sin importar el frío que hiciera hablando de cuenta cosa se nos viniera a la mente, solamente vivir el momento.

Ese es el mejor regalo que me han dado en la vida, valorar las pequeñas cosas(que suelen ser cosas gigantes), ver más allá de mi y de nosotros, la belleza está en lo más insignificante, la belleza está incluso de nosotros mismos.